
Juan cursaba segundo básico en la escuela de Mixco y siempre había sido el mejor de su clase, destacaba tanto en los deportes como académicamente. Su madre, Roxana, quien tenía dos años de ser viuda, estaba severamente enferma. Por esta razón no podía seguir trabajando como secretaria y debía mantenerse en reposo. Como el hombre de la casa, Juan sintió la responsabilidad de sacar adelante su hogar y darle el cuidado necesario a su mamá. Entonces decidió hacer algo al respecto y empezó a trabajar como jardinero todas las tardes.
Su tío, con el fin de ayudarlo a iniciar, lo recomendó en una casa en la cual el había trabajado como guardián hace cinco años. Juan inició entusiasmado; quería hacer las cosas bien para poder ganar dinero suficiente y así poder comprar los medicamentos que su mamá necesitaba.
Al mes, los dueños de la casa lo recomendaron con sus vecinos ya que, como conocían su situación, querían ayudarle, sin mencionar que su trabajo era excelente. Con el paso del tiempo, los vecinos le llegaron a tener tanta confianza que él podía trabajar sin supervisión alguna.
De repente, la salud de su mamá empeoró y debía ser internada en un hospital. Esto implicaba un gasto mayor para Juan, lo que causó que sintiera más presión en conseguir más dinero y rápidamente.
Una tarde, estando el solo cortando el césped, escuchó que el guardián lo había llamado. Cuando se acercó, éste le dijo que entraba a la casa y tomara el viejo monopatín de uno de los niños y que él se lo pagaría si lo hacía.
Juan, aunque no se sentía cómodo de hacerlo, necesitaba el dinero. Entonces se detuvo a pensar.
Continuará...
Su tío, con el fin de ayudarlo a iniciar, lo recomendó en una casa en la cual el había trabajado como guardián hace cinco años. Juan inició entusiasmado; quería hacer las cosas bien para poder ganar dinero suficiente y así poder comprar los medicamentos que su mamá necesitaba.
Al mes, los dueños de la casa lo recomendaron con sus vecinos ya que, como conocían su situación, querían ayudarle, sin mencionar que su trabajo era excelente. Con el paso del tiempo, los vecinos le llegaron a tener tanta confianza que él podía trabajar sin supervisión alguna.
De repente, la salud de su mamá empeoró y debía ser internada en un hospital. Esto implicaba un gasto mayor para Juan, lo que causó que sintiera más presión en conseguir más dinero y rápidamente.
Una tarde, estando el solo cortando el césped, escuchó que el guardián lo había llamado. Cuando se acercó, éste le dijo que entraba a la casa y tomara el viejo monopatín de uno de los niños y que él se lo pagaría si lo hacía.
Juan, aunque no se sentía cómodo de hacerlo, necesitaba el dinero. Entonces se detuvo a pensar.
Continuará...
Ponte en sus zapatos, ¿qué harías?
Zayda Serech y Luisa Castillo :)
Zayda Serech y Luisa Castillo :)
5 comentarios:
Chicos: es importante la brevedad; llegar al punto básico para que el lector no se aburra. Recuerden que no se trata solo de redactar oraciones, sino también que haya un objetivo, un punto de vista siempre argumentado con fuentes que validen sus opiniones. No se pierdan en esto y mantengan al lector atento.
Fondo: 2.5.
El texto tiene voluntad de estilo, pero es sumamente largo y no llega pronto a un desenlace. En consecuencia, no se trata de una entrada sino de “media entrada”. Cuando escriban la próxima entrada y deseen escribir una narrativa corta, lean literato guatemalteco Augusto Monterroso. http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/monte/am.htm. En todo caso, la última pregunta es provocadora.
Forma: 3/5.
Correcciones:
- El pronombre “él” se debe tildar. En la primera oración del segundo y quinto párrafo han escrito “el”.
- Uso incorrecto de los tiempos verbales. En vez de “le dijo que entraba…”, deben escribir “entrara…”.
- La estructura de la oración debe ser coherente. En vez de “destacaba tanto en los deportes como académicamente” conviene escribir “destacaba tanto por su desempeño deportivo como académico”, o “destacaba tanto deportiva como académicamente”.
- Se escribe coma detrás de determinados enlaces, tales como “por esta razón” y “entonces”.
- Las ideas de algunas oraciones no están correctamente articuladas. Ejemplo: “cuando se acercó, éste le dijo que entraba a la casa y tomara el viejo monopatín de uno de los niños y que él se lo pagaría si lo hacía”. Podría escribirse: “cuando se acercó, él le dijo que le pagaría si entraba a la casa y tomaba el viejo monopatín de uno de los niños”. En todo caso, el verbo preciso es “hurtar”.
Atentamente,
Francisco Alfredo Sapón Orellana
El corrector
Gracias por sus sugerencias y correcciones, las tomaremos en cuenta para nuestras próximas entradas.
Luisa Castillo :)
Me parece muy interesante, e impactante esta historia, nos crea cierta conciencia ala vida.
Me parece muy interesante, e impactante esta historia, nos crea cierta conciencia ala vida.
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