
Jessica, debido a una severa enfermedad, nació sin brazos. Para ella era difícil ser "diferente", especialmente durante su infancia y juventud. Sin embargo, siempre estuvo involucrada en diferentes deportes, en baile y en canto, presentándose eventualmente en escenarios.
Su mayor reto no era tanto sobrepasar su impedimento físico sino las constantes miradas de la gente por su manera de actuar y desenvolverse, como comer con los pies, lo cual la frustraba e irritaba. A pesar de esto, Jessica ha sabido cómo superar eso y sacar lo mejor de su situación. Ella lo acredita a sus padres, ya que la han alentado a superarse y le han inculcado que no existen barreras que la puedan detener para alcanzar cualquier meta que se proponga.
Jessica, con 26 años, se graduó de la Universidad de Arizona como psicóloga; puede manejar autos, escribir 25 palabras por minuto, secarse el pelo, maquillarse y ponerse lentes de contacto sin dificultad alguna. Es la primera mujer piloto sin brazos en la historia de la aviación.
Ella afirma que, a veces, el miedo se basa en una falta de conocimientos y el miedo a lo desconocido. Mas, la confianza, la fe, la preparación y la ambición de superarse son lo que la han llevado a ser quién es, o sea, una mujer luchadora, triunfadora e inspiradora para muchos.
Así que, amigos: 1) seamos agradecidos con lo que tenemos, 2) no demos por sentada nuestra salud, en general; 3) sepamos que no hay nada que nos pueda detener en la vida, mucho menos un impedimento físico, y 4) todo está en la mente; si tenemos la mejor actitud posible, somos optimistas, tenemos fe y damos lo mejor de nosotros, podemos lograr lo que sea.
Mediten en esto y ánimo chicos,
Luisa Castillo :)