Esta es la frase que muchos adultos mencionan cuando se percatan que sus hijos se están trasformando en adolecentes y están dejando atrás la infancia, también es la frase de algunas personas mayores que generalmente hacen un paseo por el camino de los recuerdos. Pero acaso ¿esta es una frase exclusiva para los adultos? O ¿nosotros los jóvenes también la usamos? Bueno, les voy a plantear una situación que comprueba que efectivamente nosotros los jóvenes, sin duda alguna la utilizamos.En un día típico al finalizar las clases en la Universidad y algunas otras actividades diarias, llegamos a nuestras casas, cansados, con hambre y con los únicos deseos de tomar un poco de aire y relajarnos un poco. Sin embargo sabemos que tenemos muchas tareas para el día siguiente o para la semana entrante. Entonces cuando decididos trabajar y “hacer las tareas” para no dejarlo todo a último minuto. Preparamos nuestros libros, encendemos nuestras computadoras y empezamos a trabajar, de pronto como ya es costumbre, iniciamos sesión casi involuntariamente en nuestra amada red social Facebook. Pensamos solamente echar un ojo a la página principal y luego continuar con nuestros asuntos, por supuesto esto no sucede, y dos horas más tarde recordamos que estábamos haciendo tareas y finalmente decidimos trabajar.
Repentinamente recordamos la existencia del celular, nuestro amigo fiel, y sin necesidad de que alguien nos este llamando los sacamos, mandamos uno que otro mensajito y así es como perdemos otros valiosos minutos de estudio, sin contar los que perdinos cuando buscamos esa canción especial que nos coloca en ambiente. De pronto ya avanzada la noche, nos encontramos muy estresados y fatigados realizando todo al último minuto. Aunque tuvimos toda la tarde para hacer un buen trabajo, es en este momento cuando pensamos que el tiempo se va como agua o es que ¿realmente no lo sentimos?.
Pero no pensamos que el tiempo bien aprovechado rinde más y que solo nosotros somos los encargados de administrarlo de la mejor manera. Efectivamente lo mencionado anteriormente lo digo basandome en mi experiencia personal, pero con este curioso ejemplo de la vida real, los incito a priorizar su tiempo y a despertar o sacudir un poco su sentido de responsabilidad ante sus obligaciones y responsabilidades. Y recuerden el tiempo es el mismo, solo que cada uno lo maneja como mejor le place o en otras palabras, como lo dijo el poeta estadounidense Carl Sandburg: «Time is the coin of your life. Only you can decide how to spend it».
Por: Zayda Serech
(Imagen de Garmayen).
4 comentarios:
Zayda, me gustó mucho lo que escribiste :) la verdad cada quien pierde su tiempo de distintas maneras... Lo que sí es cierto es que se va más rápido de lo que parece (o de lo que quisiéramos). A veces es necesario recordar que las prioridades deben ir primero. Te felicito por esta entrada :)
Felíz fin de semana!
Stefany Bolaños.
El tiempo si vuela cuando uno se ocupa en diferentes actividades pero creo que el timpo es relativo. por que el tiempo no existe cuando uno ama o en momentos de mucha tristeza. aún que creo, como lo mencinaste en tu blog, que tendemos a desperdiciarlo en lugar de aprobecharlo pero a veces eso te enseña la importancia de la celebre frase CARPE DIEM !
(Silvia Montenegro)
Stefany: definitivamente pasa más rápido de lo que quisiéramos, pero de la misma forma los disfrutamos si nos estamos divirtiendo.
Silvia: CARPE DIEM!! exactamente :D lo importante es aprender de nuestros errores y tratar de hacer siempre las cosas de la mejor forma.
Gracias por sus comentarios, feliz fin de semana.
Nota:
Fondo: 5.
Forma: 3.5
Comentarios:
- Sugerencias:
o Incorrecto: “Pero acaso ¿esta es una frase exclusiva para los adultos? O ¿nosotros los jóvenes también la usamos?”. Correcto: “Pero, ¿acaso esta es una frase exclusiva para los adultos o los jóvenes también la usamos?”.
o Incorrecto: “que efectivamente nosotros”. Correcto: “que, efectivamente, nosotros”.
o Incorrecto: “En un día típico al finalizar las”. Correcto: “En un día típico, al finalizar las”.
o Incorrecto: “Sin embargo sabemos que”. Correcto: “Sin embargo, sabemos que”.
o Incorrecto: “Entonces cuando”. Correcto: “Es entonces cuando”.
o Incorrecto: “trabajar, de pronto como ya es costumbre, iniciamos”. Correcto. “trabajar; de pronto, como ya es costumbre, iniciamos”.
o Incorrecto: “Repentinamente recordamos la existencia del celular”. Correcto: “Repentinamente, recordamos la existencia del celular”
o No escriba punto tras el signo de interrogación de cierre.
o Escribe “perdinos” en lugar de “perdimos”; “basandome” en vez de “basándome”.
Atentamente,
El corrector
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